Colombia tiene tierra, campesinos, alimentos y fuerza trabajadora. No es justo que haya hogares donde la comida no alcanza, niños que se duermen con hambre y familias que deben escoger entre pagar una cuenta o comprar mercado.
Iván Cepeda propone Hambre Cero e Ingreso Básico para hogares en pobreza extrema, con una red de madres, familias y soberanía alimentaria.
VOTA POR IVÁN CEPEDAAtacar la herida más profunda de la pobreza extrema con ingreso básico y soberanía alimentaria.
Para hogares en pobreza extrema, conectando apoyo económico con alimentación y producción del campo.
El hambre no es una estadística fría. Es una madre haciendo rendir el arroz, un niño que aprende con el estómago vacío y un hogar que vive con angustia porque no sabe qué comerá mañana.
En un país con tierra fértil y gente trabajadora, el hambre no es inevitable: es una injusticia que debe enfrentarse con decisión.
Hambre Cero significa que el Estado llegue primero a la mesa de quienes más lo necesitan.
Muchas familias compran por días, reducen porciones o eliminan alimentos necesarios para poder sobrevivir.
Un niño con hambre no aprende igual. La alimentación es también educación, salud y futuro.
En muchos hogares, las madres son quienes enfrentan la angustia diaria de alimentar a todos con muy poco.
Colombia produce alimentos, pero muchas familias no logran acceder a comida suficiente y nutritiva.
Una familia que come bien puede estudiar mejor, trabajar mejor y vivir con menos angustia. El hambre rompe la tranquilidad del hogar y limita la vida desde la infancia.
Hambre Cero es una decisión moral: ningún niño, ninguna madre, ningún adulto mayor y ninguna familia en pobreza extrema debería quedarse sin comida.
Una política para garantizar alimentación, ingreso básico, producción local y protección directa a hogares en pobreza extrema.
Apoyo económico de $500.000 para hogares en pobreza extrema, priorizando alimentación y dignidad familiar.
Atacar de frente la falta de comida en hogares vulnerables, especialmente donde hay niños, adultos mayores y madres cuidadoras.
Organizar apoyo comunitario para identificar necesidades, acompañar hogares y fortalecer la seguridad alimentaria.
Conectar el campo con la mesa, fortaleciendo producción local y acceso justo a alimentos.
Reconocer a quienes producen alimentos y hacer que el campo sea parte de la solución contra el hambre.
Priorizar a niñas y niños para que crecer no dependa del azar ni del ingreso limitado del hogar.
Que las familias puedan comprar alimentos básicos sin vivir en angustia permanente.
Comer bien no debe ser un privilegio. Debe ser una base mínima de justicia social.
El ingreso básico busca aliviar la urgencia más dura: no tener con qué comprar alimentos. Es una medida directa para hogares en pobreza extrema.
No se trata solo de entregar dinero. Se trata de proteger la vida, activar redes comunitarias, fortalecer la alimentación y conectar el apoyo con producción nacional.
El objetivo es que ninguna familia tenga que acostarse con hambre por falta de ingresos.
Ingreso básico para hogares en pobreza extrema, como apoyo directo para alimentación, dignidad y protección familiar.
Iván Cepeda propone una Colombia donde el Estado no mire de lejos el hambre, sino que actúe con decisión para proteger a quienes más lo necesitan.
Hambre Cero e Ingreso Básico conecta justicia social, campo, producción de alimentos, madres comunitarias y hogares vulnerables.
Esta propuesta habla de dignidad: que nadie tenga que pedir permiso para comer, que ningún niño crezca con hambre y que el campo vuelva a alimentar a Colombia.
La lucha contra el hambre debe sentirse en el hogar, en el barrio, en la escuela, en el campo y en la mesa familiar.
Priorizar familias en pobreza extrema, niños, adultos mayores y hogares con inseguridad alimentaria.
Entregar apoyo económico directo para cubrir necesidades alimentarias urgentes.
Fortalecer una red social que acompañe hogares y ayude a detectar hambre oculta.
Conectar producción campesina con alimentación de hogares vulnerables.
Garantizar que la alimentación sea una base real para estudiar, trabajar y vivir.
Colombia puede seguir normalizando que haya familias sin comida, o puede tomar una decisión humana y urgente.
Porque detrás del hambre hay rostros, hogares, niños, madres y familias que necesitan respuestas concretas.
Muchas familias viven contando cada peso para decidir qué se compra y qué se deja para después.
La alimentación infantil debe ser una prioridad absoluta para cualquier gobierno comprometido con la vida.
Fortalecer la producción campesina también es combatir el hambre desde la raíz.
Este 31 de mayo vota por una Colombia donde la comida no falte en la mesa,
donde el ingreso básico proteja a los hogares en pobreza extrema y donde
el campo alimente al país.
Vota por Hambre Cero e Ingreso Básico.
Vota por Iván Cepeda Presidente 2026.
Vamos a ganar en primera vuelta.